martes, 19 de julio de 2011

POSTMODERNIDAD Y PUNTO DE VISTA DE FREIRE EN SUS OBRAS PEDAGOGÍA DEL OPRIMIDO Y LA EDUCACIÓN COMO PRÁCTICA DE LA LIBERTAD

ASPECTO DE LA POSTMODERNIDAD
RELACIONADO CON EL PUNTO DE VISTA DE FREIRE EN SUS OBRAS PEDAGOGÍA DEL OPRIMIDO Y LA EDUCACIÓN COMO PRÁCTICA DE LA LIBERTAD

                                                                                                             Participante :
                                                                                                           Trina Loreto

                                                                                                           Facilitadora:
                                                                                                                           Dra: Feryeny Padrino  



El párrafo tomado es el siguiente:

“Lo más valioso que han aportado los paradigmas postmodernos son dos contribuciones: por un lado, su sensibilidad cuestionadora y crítica ante las grandes y más significativas propuestas no realizadas de la modernidad, lo que ha generado el deseo de ir más allá de la situación actual que vivimos y por el otro, el concepto de verdad pluralista que las corrientes del pensamiento epistémico no pudieron definir en el pasado; en el sentido de que la realidad es inconmensurable e inagotablemente rica y su ser último desborda al pensamiento humano; de tal manera que no hay teoría que agote la realidad del ser humano, es decir la riqueza y potencialidad de la mente humana”

Y se relaciona con las obras de Freire: Pedagogía del Oprimido  y La educación como práctica de la Libertad  en que tanto en el párrafo como en las obras se considera  que los seres humanos deben  desarrollar la capacidad de comprender  y reflexionar críticamente sobre la realidad y de cómo existen en el mundo, que aprendan a ver el mundo no como realidad estática, sino como procesos de cambios. El concepto clave de esta concepción es la concientización, vista como el proceso de aprendizaje necesario para comprender contradicciones sociales y tomar medidas contra las relaciones opresoras.

Según la visión de Freire la educación se convierte al mismo tiempo en un ideal y un referente de cambio al servicio de un nuevo tipo de sociedad, conectando la teoría y las prácticas sociales con los aspectos más profundos de la liberación, y ese enfoque no escapa de la realidad actual y se puede valorar su visión como algo más que la formulación de un pesimismo crítico, pues este enfoque ha aportado una dimensión nueva a la teoría y práctica educativas,  porque conecta el proceso de lucha con las particularidades de las vidas de la gente, abogando por una fe en el poder de los oprimidos para luchar a favor de su propia liberación, con lo cual los educadores de la actualidad y que entendemos los cambios para bien, estamos identificados y debemos llevar a la práctica todos esos aportes de gente como Freire para lograr en los estudiantes el verdadero objetivo de la educación como es una formación integral, donde se le saque provecho a la riqueza y potencialidad de la mente humana.


viernes, 15 de julio de 2011

EDGAR MORIN Y EL PAPEL DE LA SOCIEDAD EN LA EDUCACIÓN

                                                                                                                                               TRINA LORETO






COMENTARIO SOBRE VIDEO I


El conocimiento nos hace libres y nos permite actuar con seguridad en la vida, satisfechos de lograr con esfuerzo los éxitos, pero entendiendo que no vivimos solos, sino que formamos parte de una sociedad, a la que le debemos respeto y consideración. Por lo tanto, debemos mejorar cada día en nuestro desempeño como docentes y así transmitir a los estudiantes las herramientas necesarias para hacer de ellos unos ciudadanos preparados, no sólo para ser profesionales y que en el mundo laborar se desempeñen de manera eficiente, sino que en ellos prevalezcan los valores en la convivencia con los demás.



COMENTARIO SOBRE VIDEO II

El análisis presentado por el Dr. Morín nos permite reflexionar en el papel que nos corresponde a todos los educadores como corresponsables de la formación de las generaciones que pasan por nuestras manos. De allí, que debemos asumir nuestro rol con el entendimiento de que somos parte de una sociedad que debe irse desarrollando en la medida en que la educación se transforma hacia el logro del cumplimiento de los objetivos, orientados hacia la búsqueda de un mundo mejor; por lo que, se hace necesario que el conocimiento se adquiera integrado y relacionado para que el fruto sea un individuo capaz de asumir su compromiso con sentido humano.

ENSAYO DE INVESTIGACIÓN, PROCESOS INVESTIGATIVOS Y CIENCIA


Participantes:
Bravo Edelin C.I: 15220015
Loreto Trina C.I: 8790546
Ponte Mayury C.I: 11365909
Quintana Carmen C.I. 9917342
Requena Maritza C.I: 8552059
Rubin Vilma C.I: 3951883
Sánchez Aida C.I: 8570462
Silvera María Elena C.I: V13680720

Facilitador:
Dra. Carmen Díaz


El CONOCIMIENTO ADQUIRIDO A TRAVÉS DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

El hombre logra obtener el conocimiento de forma empírica y de forma científica, o siguiendo una serie de pasos para tener un comprensión certera de la realidad; con lo cual se nutre en su formación intelectual para su desenvolvimiento en la sociedad. Por lo que, el Conocimiento es la facultad que debe presidir a todos los actos íntimos y externos del ser humano.  Dicha premisa, es válida puesto que el conocimiento es la principal herramienta con la que cuenta el ser humano pues, permite enfrentar los problemas de tipo personal y social

En este sentido, el conocimiento facilita: progresar, alcanzar el éxito total, convivir en sociedad y por ende suministra el camino para cristalizar la paz de los pueblos. Si se es rico en conocimiento, se sabrá hacer valer los derechos, difícilmente el hombre será utilizado por los demás, siendo un ser autónomo, ejerciendo la profesión o labor que le agrade, sintiéndose feliz y conforme con sus logros obtenidos.

Al respecto, la búsqueda de conocimientos de manera intencionada, reflexiva, sistemática y metódica; tiene por finalidad obtener ideas, solucionar problemas científicos, filosóficos o empírico-técnicos, y se desarrolla mediante un proceso, el cual se conoce como método científico, que no es más que el camino que se ha de transitar en esa indagación y las técnicas que precisan la manera de recorrerlo.

Este camino se recorre desde el mismo momento en que nace la inquietud por un tema en particular y se inicia con la observación, la cual se refiere a la  aplicación  atenta de  los sentidos a un objeto o a un fenómeno, para estudiarlos tal como se presentan en la realidad. Seguidamente, se procede a la Inducción o  acción y efecto de extraer, a partir de determinadas observaciones o experiencias particulares.
Se continúa  con la formulación de la  hipótesis, la cual se refiere a la proposición que realiza el investigador y que requiere de su comprobación mediante la experimentación donde se determina  la validez de las posibles explicaciones y se decide el que una hipótesis se acepte o se deseche, generándose las teorías que dan explicación a la hipótesis comprobada que finalmente arrojará las conclusiones derivadas de todo el proceso investigativo acerca del objeto en estudio.

            Para ejecutar lo anteriormente descrito, cada investigador, de acuerdo a la naturaleza de su investigación, y a sus intereses personales, decide el enfoque o método a seguir para desarrollar su estudio, pudiendo seleccionar entre los métodos o los procesos: cuantitativo, interpretativo o socio-crítico. El primero es el  método tradicional, que  se fundamenta en la medición de las características de los fenómenos sociales, lo cual supone derivar de un marco conceptual  pertinente al problema analizado, una serie de postulados que expresen relaciones entre las variables estudiadas de forma deductiva.

Contrario al anterior, el método interpretativo o método no tradicional, se orienta en profundizar casos específicos y no a generalizar. Su preocupación no es prioritariamente medir, sino cualificar y describir el fenómeno social a partir de rasgos determinantes, según sean percibidos por los elementos mismos que están dentro de la situación estudiada.

El enfoque socio-crítico, conceptúa a las personas como sujetos partícipes, en interacción con los investigadores en los proyectos de estudio. Rompe la dicotomía sujeto-objeto de investigación, y se genera así una unidad o un equipo de investigación integrado.

Todos lo anterior, conduce de forma integrada a la conformación del conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación, la experimentación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales, que recibe por nombre ciencia.

REFERENCIAS


http://www.gestiopolis.com/.../conocimiento-como-ciencia-y-proceso-de- investigacion.htm

FUNDAMENTOS TEÓRICOS DE LA INVESTIGACIÓN EN LAS CIENCIAS SOCIALES

Participante:
Loreto, Trina
 C.I: V- 8.790.546

Facilitadora:
Dra. Carmen Díaz.


FUNDAMENTOS TEÓRICOS DE INVESTIGACIÓN EN LAS CIENCIAS SOCIALES

El proceso que se llevó a cabo para separar las ciencias de la filosofía y poder crear un conocimiento, que esté basado no simplemente en  predicciones o  especulaciones, sino en un verdadero análisis de la realidad fue a través del  análisis  y comprensión  del cambio social. Para ello, se hizo  necesario estudiarlo y saber qué es lo que lo gobierna. Así es como las universidades  tienen un papel trascendental tomando fuerza como la principal sede institucional para la creación del conocimiento.
La polémica que gira en torno a  las ciencias sociales  es grande y debatida, pero a la necesidad de aceptar el reto de analizar la realidad desde distintas perspectivas, hace posible que  el enfoque multidisciplinario entre en acción, ya que  se sabe que los fenómenos sociales  son multicausales y esto implica un universo social. Estudiar al mundo donde hay hombres y por lo tanto una sociedad es igual a considerar al  mundo como inagotable, y a los hombres como una empresa inconclusa e interminable que cambia conforme a la flecha de tiempo.
El trabajo coordinado por Immanuel Wallerstein, “Abrir las ciencias sociales”, constituye un buen esquema general para la creación de escenarios de discusión académica que  permita entender con mayor precisión el papel que los investigadores tienen en el contexto de la modernidad, así como la posibilidad de generar nuevas teorías que profundicen las existentes y se concrete un avance, hacia la superación de obstáculos en ese inmenso mar de complejidades en que está inmerso el mundo civilizatorio.
De allí que al revisar la obra se pueden constatar cuatro puntos que fundamentan la investigación en las ciencias sociales, a saber: 1.- La construcción histórica de las ciencias sociales desde el siglo XVIII hasta 1945; 2.- Los debates en las ciencias sociales de 1945 hasta el presente; 3.- El tipo de ciencia social que se requiere actualmente; y 4.- La reestructuración de las ciencias sociales como conclusión al aporte.

Todo comenzó cuando los filósofos sociales empezaron a hablar de “física social” y los pensadores europeos comenzaron a reconocer la existencia de múltiples tipos de sistemas sociales en el mundo, cuya variedad requeriría una explicación. Es en este contexto, y ante la necesidad de que una figura institucional liderara estas nuevas ideas de conocimiento, que las universidades vuelven a ocupar espacio en la sociedad como principal centro de producción del nuevo conocimiento.
Los nuevos tiempos ameritaban organizar y racionalizar el cambio social, es entonces cuando la práctica de la ciencia social busca enfocar su interés hacia una visión particular, en donde el conjunto de estructuras espaciales se convirtieron en territorios soberanos que colectivamente definían el mapa de conocimiento en el mundo.
En el mismo momento en que las estructuras institucionales de estas ciencias sociales se instalan y delinean sus caminos de investigación, las prácticas  sociales, en especial después de la Segunda Guerra Mundial, empezaron a cambiar creando una brecha entre dichas prácticas y las posiciones intelectuales de los investigadores, y por otro lado, se apreció un claro deslinde de intereses entre éstos y las organizaciones formales de las ciencias sociales.
Después de 1945 varios procesos afectaron la estructura de las ciencias sociales: a.- El cambio de la estructura política del mundo; b.- El crecimiento demográfico y de la capacidad productiva después de 1945, arropó todas las relaciones en sociedad; y c.- La expansión extraordinaria, tanto cuantitativa como geográfica, del sistema universitario en todo el mundo, lo que condujo a la multiplicación del número de científicos sociales profesionales.
Luego de los eventos de la Segunda Guerra Mundial que determinaron un nuevo mundo social y positivista, la estructura institucional de las ciencias sociales requirió de una gran inversión para su consolidación. Los países triunfadores de la Guerra, encabezados por EE.UU. e Inglaterra, tomaron la batuta en las líneas de investigación que, a su juicio, eran las que requería el mundo para alcanzar el anhelado orden y progreso.
Es entonces cuando hay consecuencias puntuales que le dan a las ciencias sociales un marco metodológico ideal para encarar los estudios e investigaciones en tiempos de replanteamiento de la modernidad. Estas consecuencias se resumen en: 1.- La validez de las distinciones entre las ciencias sociales, a través de la creación de los estudios de áreas, cuya idea básica era tomar una zona geográfica grande que supuestamente tenía alguna coherencia cultural, histórica y frecuentemente lingüística, para crear en las universidades centros de investigación adaptados a la realidad de cada país o región, pero en un mapa general coherente con unidades de pensamiento pre-establecidas en el rigor de la comprobación científica; 2.- El grado en que el patrimonio heredado es parroquial, es decir, que los fenómenos sociales si bien suelen ocurrir en comunidades o localidades delimitadas, sus elementos constitutivos tienen proyección universal.     
Cualquier percepción en este sentido proporciona  ideas de comparación y traducción con otras realidades, desencadenando respuestas determinadas por la naturaleza de lo universal dominante, dejando la senda marcada de un pluralismo universal para captar la riqueza de las realidades sociales en que vivimos y hemos vivido; 3.- La realidad y la validez de la distinción entre las dos culturas. Es decir, no se puede hablar de un verdadero acercamiento entre múltiples expresiones de las  culturas, pero los debates han hecho surgir dudas acerca de la claridad de las distinciones y parecería que avanzamos en dirección a una visión menos contradictoria de los múltiples campos conocidos. Hoy día las ciencias sociales ya no son un pariente pobre, de alguna manera desgarrado entre dos clanes polarizados de las ciencias naturales y las humanidades; más bien han pasado a ser sitio de su potencial reconciliación.
Ahora bien, la idea de un cambio o actualización de los valores intelectuales y organizacionales de las ciencias sociales, pasa por una redefinición de categorías en cada región. La perspectiva que se presenta es de dispersión organizacional con una multiplicidad de nombres, similar a la situación que existía en la primera mitad del siglo XIX, es decir, que entre 1850 y 1945, el proceso de establecimiento de las disciplinas consistió en reducir el número de categorías en que podía dividirse las ciencias sociales.
En esta búsqueda de una reinterpretación de los valores y principios de las ciencias sociales, persisten tres problemas teórico-metodológicos centrales en torno a los cuales es necesario construir nuevos consensos heurísticos: 1.- Fortalecer la relación entre el investigador y la investigación; 2.- Reinsertar el tiempo y espacio como variables constitutivas internas, y no sólo como realidades físicas invariables dentro de las cuales existe el universo social; 3.- Superar las separaciones artificiales erigidas en el siglo XIX entre los reinos de lo político, lo económico y lo social.
Lo anterior permite determinar que hay cuatro clases de procesos estructurales que los administradores de estructuras de conocimiento de las ciencias sociales deberían alentar, como vías útiles hacia la clarificación intelectual y la eventual reestructuración más completa de las ciencias sociales:
a.- La expansión de instituciones, en el marco de las universidades, para que agrupen estudiosos para trabajar en común y por un año en torno a puntos específicos urgentes; b.- El establecimiento de programas de investigación integrados dentro de las estructuras universitarias, cortando transversalmente las líneas tradicionales, con objetivos intelectuales concretos y fondos para períodos limitados; c.- Nombramiento conjunto con los profesores de las líneas de orientación que ha de llevar el debate inter-institucional acerca de la actualización de las ciencias sociales; y d.- Comprometer a los estudiantes de postgrado en el área de las ciencias sociales, a fortalecer las líneas de investigación y a crear volúmenes significativos en aportes teóricos y prácticos para la ratificación de la importancia y trascendencia del área en el ámbito de las políticas de desarrollo regionales.


REFERENCIAS
http://autorneto.com/referencia/domesticas/estudio/immanuel-wallerstein-abrir-las-ciencias-sociales/

Gestión Investigativa (Fase de indagación y articulación)

Reflexiones del Conocimiento


                                                                            Participantes:
                                                                             Bravo, Edelin CI: 15.220.015                                                 
                                                                             Loreto, Trina CI: 8.790.546
                                                                             Ponte, Maryuri CI: 11.365.909 
                                                                             Quintana, Carmen CI: .917.342
                                                                             Requena, Maritza CI: 8.552.059              
                                                                             Rubin, Vilma C.I: 3.951.883  
                                                                             Sánchez, Aida C.I: 8.570.462
                                                                             Silvera; Maria E.CI: 13.680.720

                                                                             Facilitadora:
                                                                             Dra. Carmen Omaira, Díaz      


El Conocimiento

Para León y Montero (1997) el conocimiento puede ser definido como el cúmulo de información que la especie humana ha ido adquiriendo sobre la naturaleza y sobre sí misma. El conocimiento humano se origina en la práctica misma. El conocimiento sobre la tierra y las plantas, sobre las propiedades de los alimentos y la industria está en las diversas necesidades y en la actividad que el hombre realiza para buscar las diversas soluciones. El asunto pues está en relación con la comprobación práctica del conocimiento y el hombre comprueba que el conocimiento es verdadero o falso al confrontarla con la práctica, para ver si resulta coincidente con los resultados que esperaba.
Es así como, con su práctica el hombre demuestra la corrección objetiva de sus ideas, conceptos, conocimientos, ciencia. Lo que es esencial es que el conocimiento constituye una relación entre un sujeto que conoce y un objeto que se deja conocer; la función del sujeto es aprehender al objeto; la del objeto ser aprehensible y aprehendido por el sujeto; pero además dicha relación involucra y es dependiente de procesos sociales, de factores y circunstancias que influyen en el mayor o menor grado de profundidad de aquella realidad que pretendemos conocer y transformar.
Vista desde el sujeto esta aprehensión se presenta como una salida de éste fuera de su propia esfera para invadir la esfera del objeto y capturar sus propiedades. Sin embargo, el objeto no es arrastrado dentro de la esfera del sujeto, sino que permanece trascendente a él. No es en el objeto sino en el sujeto que algo cambia por obra de la función del conocimiento. En el sujeto surge una cosa que contiene las propiedades del objeto: es la “imagen” del objeto.

De igual forma, visto desde el objeto , el conocimiento se presenta como una transferencia de las propiedades del objeto al sujeto. Al trascender del sujeto a la esfera del objeto corresponde un trascender del objeto a la esfera del sujeto; ambos, son solo distintos aspectos del mismo acto, pero en el segundo caso el objeto invade la esfera del sujeto y predomina sobre él; el objeto es el ente determinante, el sujeto el determinado.

El conocimiento puede definirse, por ende, como una determinación del sujeto por el objeto . Pero lo determinado no es el sujeto y simplemente, sino tan sólo la imagen del objeto en él. Esta imagen es objetiva en cuanto que lleva en sí los rasgos del objeto, y siendo distinta de éste, se halla de cierto modo entre esos dos términos (sujeto y objeto). La imagen constituye pues el instrumento mediante el cual el sujeto cognoscente aprehende su objeto. Puesto que el conocimiento es una determinación del sujeto por el objeto, se puede decir que el sujeto se conduce receptivamente frente al objeto. Esta receptividad no significa sin embargo pasividad. Por el contrario, se convierte en una actividad y espontaneidad del sujeto hacia la imagen del objeto, engendrada por la conciencia de aquel. La receptividad frente al objeto y la espontaneidad frente a la imagen de éste, por parte del sujeto, son perfectamente compatibles.

El concepto de la verdad se relaciona estrechamente con la esencia del conocimiento. Verdadero conocimiento es tan solo el conocimiento verdadero; un “conocimiento falso” no es propiamente conocimiento, sino error e ilusión. Pero, en qué consiste la verdad del conocimiento? Según parece, debe radicar en la “concordancia de la imagen con el objeto”. Un conocimiento, pues, es verdadero, si su contenido concuerda con el objeto mentado. El concepto de la verdad, es según esto, el concepto de una relación: la relación del contenido del pensamiento, de la “imagen”, con el objeto. Este objeto, en cambio, no puede ser verdadero ni falso; se encuentra, en cierto modo, más allá de la verdad y la falsedad.  

EL CONOCIMIENTO Y SUS NIVELES

Mediante el conocimiento, el hombre penetra las diversas áreas de la realidad para tomar posesión de ella, y la propia realidad presenta niveles y estructuras diferentes en su constitución. Así, a partir de un ente, hecho o fenómeno aislado, se puede ascender hasta situarlo dentro de un contexto más complejo, ver su significado y función, su naturaleza aparente y profunda, su origen, su finalidad, su subordinación a otros entes, en fin, su estructura fundamental.

Esta complejidad de lo real, objeto del conocimiento, dictará necesariamente formas diferentes de apropiación por parte del sujeto cognoscente; estas formas darán los diversos niveles del conocimiento según el grado de penetración de éste y la consiguiente posesión de la realidad en el área o estructura considerada. Al ocuparse del hombre, por ejemplo, puede considerárselo en su aspecto externo y aparente, según el dictamen del buen sentido o la experiencia diaria. Se le puede estudiar con espíritu más serio, investigando experimentalmente las relaciones (existentes) entre ciertos órganos y sus funciones. Se puede también indagar en cuanto a su origen, su libertad y su destino. Y, finalmente, se puede investigar lo que fue dicho del hombre por Dios a través de los profetas. Lo anterior da lugar a cuatro niveles de conocimiento sobre la misma realidad, el hombre. Tratamiento idéntico puede darse a otros objetos de conocimiento, por ejemplo, de la naturaleza. Se diferencian entonces según el caso los niveles: empírico, científico, filosófico y teológico del conocimiento.  

Conocimiento Empírico

Se le llama también “vulgar” o “popular” y se obtiene por azar, luego de innumerables tentativas cotidianas. Es ametódico y asistemático. Permite al hombre conducirse en la vida diaria, ene l trabajo, en el trato con los amigos y en general manejar los asuntos de rutina. Una característica de este conocimiento es el ser indispensable para el comportamiento diario y por lo mismo a él recurren todos por igual: cineastas, burócratas, voceadores de productos, biólogos, artistas, etc. El conocimiento vulgar no es teórico sino práctico; no intenta lograr explicaciones racionales; le interesa la utilidad que pueda prestar antes que descifrar la realidad. Es propio del hombre común, sin formación, pero con conocimiento del mundo material exterior en el cual se halla inserto. En cuanto al alcance, lo único real es lo que se percibe; lo demás no interesa.  
A través del conocimiento empírico el hombre común conoce los hechos y su orden aparente y surte respuestas (explicaciones) concernientes a las razones de ser de las cosas, pero muy pocas preguntas acerca de las mismas; todo ello logrado por experiencias cumplidas al azar, sin método, y al calor de las circunstancias de la vida, por su propio esfuerzo o valido del saber de otros y de las tradiciones de la colectividad. Su fuente principal son los sentidos. Toda esta clase de conocimientos es lo que puede catalogarse también como “saberes”.
Podría quizás catalogarse como subclases del conocimiento vulgar la superstición y la sabiduría popular.  

Conocimiento Científico

Va más allá del empírico; por medio de él, trascendido al fenómeno, se conocen las causas y las leyes que lo rigen. Conocer, verdaderamente, es conocer por las causas; saber que un cuerpo abandonado a sí mismo cae, que el agua asciende en un tubo en el que se ha hecho vacío, etc. no constituye conocimiento científico; solo lo será si se explican tales fenómenos relacionándolos con sus causas y con sus leyes. La diferencia que el conocimiento científico tiene con el conocimiento más o menos espontáneo que preside la vida cotidiana, “el mundo del manipular”, según Karel Kosic, es antes que nada el rigor que pretende imponer a su pensamiento. El conocimiento científico elabora y utiliza conceptos, desterrando así las ambigüedades del lenguaje cotidiano.

El conocimiento científico es objetivo, racional, sistemático, general, falible, metódico. Además, son sus características el desinterés y el espíritu crítico. El carácter abierto del conocimiento científico lo aparta considerablemente de todo dogma o verdad revelada, con pretensiones de infalibilidad. Es rasgo esencial del conocimiento científico su afán de demostración. La ciencia y el pensamiento científico no toleran las afirmaciones gratuitas. Una afirmación –cualquiera que sea- solo alcanza rango científico cuando es fundamentada.

Ahora bien, entre los muchos rasgos que describen al conocimiento científico es esencial el que éste resulta de una definida combinación entre componentes teóricos y componentes empíricos, entre “lo endógeno” y “lo exógeno”. De otra parte, lo específico del conocimiento científico puede ser nombrado con el término tradicional de “explicación científica”, ya que todo producto que se reconozca como “conocimiento científico” debe cumplir como requisito fundamental que culmine en una “explicación científica”, o que realice algunas de sus fases preliminares.  

Conocimiento Filosófico

Se distingue del científico por el objeto y por el método. El objeto de la filosofía son las realidades inmediatas no perceptibles por los sentidos (suprasensibles), que traspasan la experiencia (método racional). Se parte de lo concreto material hacia lo concreto supramaterial, de lo particular a lo universal. El conocimiento filosófico es un interrogar, un continuo cuestionar sobre sí y sobre la realidad. No es algo hecho, acabado. Es una búsqueda constante de sentido, de justificación, de posibilidades, de interpretación al respecto de todo aquello que rodea al hombre y sobre el hombre mismo, en su existencia concreta. La esencia de la filosofía es la búsqueda del saber y no su posesión.

El conocimiento filosófico procura comprender la realidad en su contexto más universal. No da soluciones definitivas para un gran número de interrogantes, pero habilita al hombre en el uso de sus facultades para ver mejor el sentido de la vida concreta. En el campo del conocimiento filosófico siempre estarán en juego las categorías de esencia, universalidad, necesidad, fundamental, etc..  


Conocimiento Teológico

Es un conocimiento revelado, que implica siempre una actitud de fe y ocurre cuando, sobre algo oculto o un misterio, hay alguien que lo manifiesta y alguien pretende conocerlo. El misterio, aquello culto que provoca curiosidad y lleva a la búsqueda, puede estar ligado o datos de la naturaleza, de la vida futura, de la existencia de lo absoluto, etc. Aquel que manifiesta lo oculto es el revelador. Podrá ser el propio hombre o Dios. Aquel que recibe la manifestación tendrá fe humana si el revelador es algún hombre; tendrá fe teológica si es Dios el revelador. El conocimiento revelado relativo a Dios, aceptado por fe teológica constituye el conocimiento teológico. A ese conjunto de verdades el hombre llega, no con el auxilio de su inteligencia sino por aceptación de los datos de la revelación divina. Se vale del argumento de autoridad. Son los conocimientos adquiridos a través de los libros sagrados y aceptados racionalmente después de haber pasado por la crítica histórica más exigente.







Referencias bibliográficas
Andreu, R.; Sieber, S. (2000), “La Gestión Integral del Conocimiento y del Aprendizaje”, pendiente de publicación en Economía Industrial.
Brooking , A. (1997), “El Capital Intelectual”, Paidos Empresa, Barcelona.
http://www.robertexto.com/archivo18/conocimiento.htm
http://www.gestiondelconocimiento.com/bibliografia_conceptos.htm           
  

La Transdisciplinariedad como Movimiento Intelectual y Académico en el mundo actual


Autora: Trina Margarita Loreto

RESUMEN
La transdisciplinariedad  se concibe como una visión del mundo que busca ubicar al hombre y a la humanidad en el centro de nuestra reflexión, y desarrollar una concepción integradora del conocimiento. Este artículo recoge ideas centrales acerca de la transdisciplinariedad y su aplicación en el mundo educativo para la formación del nuevo hombre no sólo para la vida como profesional sino como ciudadano comprensivo y solidario que respete y proteja al planeta donde vive en sociedad. Estas ideas están basadas en las reflexiones de Edgar Morín, acerca de lo que debe ser la   universidad de hoy  al servicio de la solidaridad humana, de la vida toda y de la tierra que es nuestra casa. De igual manera se expresan algunas reflexiones en cuanto a la forma cómo deben funcionar las comunidades educativas y la necesidad de llevar los nuevos conocimientos a todos los ámbitos de la vida para el cambio de actitud del hombre en la sociedad.
Palabras claves: Transdisciplinariedad, Planeta, Parcelación, Fragmentación.
                                                                                                  
ABSTRACT
Transdisciplinarity is understood as a worldview that seeks tolocate the man and the humanity at the center of our thinking, anddevelop an integrated knowledge. This article presents key ideasabout transdisciplinarity and its application in the educational worldfor the formation of new human life not only professionally but as a citizen understanding and supportive to respect and protect theplanet where he lives in society. These ideas are based on theideas of Edgar Morin, about what should be the university today inthe service of human solidarity, of all life and earth is our home.Similarly expressed some thoughts on how they should operate aseducational communities and the need for new knowledge to allareas of life for the changed attitude of man in society.
Key words: Transdisciplinariedad, Planet, Parcelación, Fragmentation.

El gran problema de la humanidad hoy en día,  es que está a merced de problemas globales como la crisis ambiental, como el cambio climático global, como los crecientes procesos de ingobernabilidad, como la crisis del hambre  y la retroalimentación de todos estos problemas; y por otro lado,  la vida personal, social e institucional, en el mundo actual, se ha vuelto cada vez más compleja en todas sus dimensiones.

Por lo tanto frente, a estos problemas globales, deben existir soluciones globales, ya que no se pueden enfrentar  con conocimientos fragmentados, y  para comprender esta realidad se requieren nuevos conceptos. Entre estos  se destaca el de transdisciplinariedad, el cual  se trata de  un movimiento intelectual y académico, que  desea ir más allá, no sólo de la uni-disciplinariedad, sino también, de la multi-disciplinariedad y de la inter-disciplinariedad.

Aunque la idea central de este movimiento no es nueva, su intención es superar la parcelación y fragmentación del conocimiento que reflejan las disciplinarias particulares y su consiguiente hiper-especialización, y, debido a esto, su incapacidad para comprender las complejas realidades del mundo actual, las cuales se distinguen, precisamente, por la multiplicidad de los nexos, de las relaciones y de las interconexiones que las constituyen.

La transdisciplinariedad, no es únicamente una colaboración de varias disciplinas.  Es una concepción capaz de tomar o poner la correlación en modo coherente de los elementos de conocimiento de las disciplinas. Con la transdiscplinariedad se intenta responder y encontrar los caminos del misterio del humano y de la complejidad humana. Al respecto Morín expresa: “Necesitamos un principio de conocimiento que no sólo repita sino que revele el misterio de las cosas”.(p.7)

          La transdisciplinariedad  se concibe como una visión del mundo que busca ubicar al hombre y a la humanidad en el centro de nuestra reflexión, y desarrollar una concepción integradora del conocimiento. Para ello, esta corriente de pensamiento ha desarrollado tres pilares: los niveles de realidad, la lógica del tercero incluido y la complejidad, a partir de los cuales pretende fundar una metodología que aborde la cuestión humana y del conocimiento desde una perspectiva de interconexión en el sentido de complexus o “lo que está tejido junto”, según la expresión de Edgar Morín. Lo anterior, teniendo siempre presente que una visión totalizadora y completa de lo humano y del conocimiento son imposibles dada la incertidumbre y la incompletud fundamental que caracteriza  estos dos fenómenos

En los momentos actuales los procesos de integración del saber que están teniendo lugar, como resultado del desarrollo de la ciencia y la técnica, y la necesidad urgente  de una cultura  que garantice la existencia de nuestro Planeta Tierra y  la humanidad, están encontrando respuesta en los procesos  transdiscipliarios. Al respecto se ha escrito mucho y se continúa escribiendo, incluyendo la búsqueda de conceptos que viabilicen la transdisciplinariedad, pues predomina una formación disciplinaria, tanto en la investigación como en la docencia.

         Hoy en día, se impone urgente necesidad reformar el pensamiento educativo, para sin renegar de la disciplinariedad, pasar a los procesos vinculados e integrados, es decir, a la inter, la multi y transdisciplinariedad. Más que dividir, se requiere unir y articular saberes.

De acuerdo con la visión ecológica todos los conceptos y todas las teorías están interconectados, no hay jerarquía de conceptos  ni una disciplina más importante que la otra. En consecuencia, se realizan esfuerzos para correlacionar disciplinas, para buscar una axiomática flexible común entre ellas.

En el paradigma mecanicista la enseñanza está organizada en disciplinas. Una disciplina es una manera de ordenar y delimitar un territorio de trabajo, de concretar la investigación y las experiencias dentro de un determinado  ángulo de visión.
 Cada disciplina nos ofrece una imagen particular de la realidad, es decir, la realidad que entra en el ángulo de visión de su objetivo. Y está constituida por su objeto de estudio, unos marcos conceptuales unos métodos de investigación y unos  procedimientos.

La interdisciplinariedad supone las disciplinas ya constituidas a las que intenta relacionar de manera que respondan a los objetivos de la enseñanza y se usa más bien en los niveles universitarios. Mientras que  en los primeros niveles de la enseñanza se habla de la globalización, que implica en ocasiones la desaparición de las disciplinas. Y se habla de transdisciplinariedad cuando los saberes de los campos dispares se integran en una visión de conjunto que permite estudiar  sus conexiones y relaciones de coordinación y subordinación.  No podemos esperar que de una suma caótica de partes surgirá una cierta unidad con valor informativo, espontáneamente  y sin previo diseño de programación. La coherencia entre los saberes es algo que en la medida de lo posible debe intentarse en el plano docente, por supuesto son muchas las posibilidades no explotadas.

Nuevas inquietudes del conocimiento que a su vez son la misión a través de la progresión de la historia y evolución del homo sapiens. El problema de la transdisciplinariedad es responder a la pregunta ¿Cuál es la organización de los conocimientos científicos que necesitamos hoy para resolver los problemas de la vida humana?. El problema es preguntarnos y tratar de responder ¿Cuál es el tipo de transdisciplinariedad que los problemas globales para poder vivir hoy necesita de la organización de las ciencias? ¿Qué tipo de organización transdisciplinar de las ciencias necesitamos? En función de eso, la pregunta transdisciplinaria tiene que ver con el orden general de las ciencias, su dinámica y su articulación.

El perfil de la nueva universidad es un desafío para la organización de los conocimientos. Por lo tanto, una universidad hoy es una universidad que problematiza no sólo la búsqueda de la verdad y de la certeza de los conocimientos en un mundo cada vez más incierto, en una ciencia que trabaja a través de incertezas; sino que además cuestiona  lo principal en estos momentos, el desafío principal que es la organización de los conocimientos.

La nueva universidad que debemos a las nuevas generaciones, depende de nuestra voluntad de cruzar el mero discurso y construir ya el escenario adecuado que prepare a los jóvenes para esa aventura sideral de lo que deberá ser el nuevo ser humano. Unos pensamos, otros hacemos, y otros pensamos y hacemos pero todos tenemos el mérito mientras lleguemos al objetivo. La idea de quebrantar las esferas de la ortodoxa universitaria para entrar en las esferas contemporáneas de la etérea universalidad para profundizar en el sentido de la vida de la vida es un reto que debemos de resolver desde la trinchera de la interdisciplinariedad y los nodos necesarios de la transdisciplinariedad y así comprender mejor las posibilidades del conocimiento como instrumento de la esperanza que se basa en lo imposible.

       Esta  universidad de hoy debe ser una universidad al servicio de la solidaridad humana de la vida toda y de la tierra que es nuestra casa. Es una universidad que no debe ocuparse sólo del éxito profesional de sus miembros sino que tendría que ocuparse a la vez de la armonía y de la justeza de la relación entre las sociedades y de los países y también del equilibrio en la tierra de todos los que la poblamos y de las especies que nos acompañan como fenómeno de vida único en el universo.

Una universidad de un mundo real que debe entrar en si misma al mundo de los aspectos como por ejemplo, la comprensión. No basta de enseñar la comprensión, es también que entre la gente, los profesores de la universidad haya comprensión. Que no tenga las colaciones arbitrarias de los profesores, ni rivalidades, todos los aspectos egocentristas,  deben controlarse porque de continuarse así lo que se logra es una degradación de las relaciones.

Una universidad al servicio de la solidaridad humana de la vida toda y de la tierra que es nuestra casa. Es una universidad que no debe ocuparse sólo del éxito profesional de sus miembros sino que tendría que ocuparse a la vez de la armonía y de la justeza de la relación entre las sociedades y de los países y también del equilibrio en la tierra de todos los que la poblamos y de las especies que nos acompañan como fenómeno de vida único en el universo.

La  transdisciplinariedad, indudablemente  nos entregará otra visión de las cosas y del ser humano puesto que no se queda en la etapa de la fragmentación, de la división, de la distinción para saber de qué estamos hechos y de qué están hechas las cosas, sino que busca integrar los conocimientos en series conceptuales, en ciclos conceptuales, conceptos que nos llevan unos a otros para dar cuenta de cómo es que la realidad funciona en verdad formando estos tejidos, estas redes, estos conjuntos. La visión de conjunto sería la visión de una universidad interdisciplinar, abierta a los temas del universo y del ser humano. De esta manera se evitará lo que dice Morín en la Carta de la Transdisciplinariedad: “La ruptura contemporánea entre un saber cada vez más acumulativo  y un ser interior cada vez más empobrecido conduce a un ascenso de un nuevo oscurantismo, cuyas consecuencias en el plano individual y social son incalculables”.(p.12)


Debemos entender que el destino de los seres humanos tiene la faceta del destino de la especie humana, del destino individual y el social entrelazados e inseparables y que tenemos un destino y una condición común como ciudadanos de la tierra.

Esta idea debe permear las barreras artificiales de los recintos académicos y finalmente  llegar a la calle, a los parques, a los hogares, a la empresa, a los círculos políticos para fabricarse una muralla abierta pero con patente de corso dentro de los tejidos de la transdisciplinariedad de los saberes que no son monopolios de los claustros de la academia. Esa es la única forma de arribar la ansiada reforma del pensamiento y desde allí propiciar la reforma de la educación como vía de liberación que nos convierta finalmente en hombres completos.

La educación debe contribuir a una toma de conciencia de nuestra tierra- patria y también a que esta conciencia se traduzca en la voluntad de realizar la ciudadanía terrenal. Debemos enseñar sobre la grave crisis planetaria que marcó el siglo XX mostrando que todos los seres humanos, de ahora en adelante poseemos los mismos problemas de vida y de muerte y que compartimos un destino común.


Referencias Bibliográficas

Carta de la Transdisciplinariedad de Edgar Morín (Documento en línea) (1994). Disponible en: http://sapiens.ya.com/concienciadeser/carta_de_la_transdisciplinarieda.htm. Consulta: 2011, Mayo 30.

El Pensamiento Complejo de Edgar Morín (Video en Línea) Disponible en http://www.youtube.com/watch?v=9s1SWYqn-yE Consulta: 2011, Mayo 30.